Por qué la Tercera República

Porque ante la Crisis del sistema Capitalista la alternativa social y política republicana tiene propuestas globales para salir de la crisis de otra forma, con otros objetivos, con otras políticas. Porque, en definitiva, no sólo se trata de rescatar la economía: se trata de rescatar la Democracia como un sistema económico, político y ético integral al servicio de las necesidades de la población, y eso entendemos que sólo puede pasar por el rescate de la República, con propuestas concretas como:

  • Una República federal, social, democrática y solidaria, como forma de organización estatal conforme a un orden económico y social justo.
  • Una política económica que, con la implantación de resortes estratégicos de titularidad pública, se oriente al pleno empleo, estable y de calidad, con unos Servicios Públicos- Sanidad y Educación a la cabeza- garantizados por el Estado, y con control sobre precios y circuitos de comercialización.
  • Una Reforma Fiscal centrada en la progresividad y la erradicación del fraude fiscal, la economía sumergida y los paraísos fiscales.
  • Una legislación socio-laboral garante de los derechos sociales, laborales y sindicales, con una reducción de la jornada laboral para que puedan trabajar dignamente más hombres y mujeres.
  • Un desarrollo efectivo de los derechos sociales, con penalización para las actividades especulativas que los contravengan.
  • Unas Administraciones Públicas basadas en principios de subsidiariedad, colaboración y cercanía, evitando duplicidades injustificadas.
  • Un Estado laico, garante y respetuoso de la libertad de conciencia y confesión.
  • Unas políticas que pivoten en torno a la paz y la no-violencia activa, respetando los Derechos de los Pueblos.
  • Una reforma del Sistema Electoral para implantar uno proporcional, con las CCAA como circunscripción, y un colegio nacional de restos. Referendos vinculantes y plebiscitos como mecanismo normalizado de participación y decisión democrática. Fomento efectivo de la participación ciudadana en todos los ámbitos.
  • Una regeneración ética; una nueva cultura; un sentimiento que se vertebre en derechos y deberes recíprocos, que esté transido de valores solidarios y que sea capaz de edificar la convivencia sobre los pilares de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.
  • Y también, por supuesto, superar el montaje de la monarquía como Jefatura del Estado surgida en la Transición.

 

Poco que ver con las recetas neoliberales con que se nos bombardea diariamente como, o eso, o la nada. De eso, nada. La República, a diferencia del capitalismo y su versión institucionalizada representada por la actual Monarquía neoliberal, es la garantía más propicia para el desarrollo efectivo de los derechos humanos y la democracia, y para salir, no sin dificultades, de la crisis.

Esta propuesta republicana se suma como “Marea Tricolor”, por una parte, a todos aquellos movimientos de protesta contra la imposición de aquellas medidas que, con el pretexto de salir de la crisis, están realizando las distintas administraciones, mediante la privatización de los beneficios y la socialización de los recortes de derechos, perjudicando con ello aún más a todos los sectores sociales, especialmente a los más débiles y en riesgo de exclusión. Esta “Marea Tricolor” sintoniza, también, con la reivindicación de un proceso constituyente de todas las fuerzas sociales que trabajan por una salida de la crisis sustituyendo el viejo binomio “capitalismo-Monarquía”, por el nuevo e ilusionante de “democracia-República”.